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Mayores, medicación y aparatos que van a la corriente: lo que un apagón rompe dos días después
Lo que un apagón rompe llega después: la pastilla que se acaba, la insulina sin frío, el aparato sin batería. En España hubo unas 167 muertes más de las esperadas en los dos días siguientes al 28 de abril de 2025. Sobre todo en mujeres de 85 años o más. De ese dato salen cuatro tareas de casa.
Hazlo hoy, gratis
- Cuenta hoy cuántos días de pastillas quedan en casa y apunta en el calendario la fecha de recoger la receta.
- Escribe en la hoja de la nevera el nombre y el teléfono de la persona mayor más cercana que vive sola.
- Busca en el prospecto de cada medicamento de nevera cuánto aguanta fuera y a qué temperatura.

¿Por qué lo peor del 28 de abril pasó los días siguientes?
El corte duró unas diez horas. Las muertes reportadas oficialmente fueron ocho. Un estudio en Nature Communications comparó la mortalidad observada con la esperada, descontando temperatura, festivos y tendencias. El día del apagón apenas encontró exceso.
El exceso llegó en los dos días siguientes: unas 167 muertes más en España. El intervalo de credibilidad del 95 % va de 28 a 300. Se concentró sobre todo en mujeres de 85 años o más. En Portugal no apareció un exceso claro.
Un segundo equipo, del Instituto de Salud Carlos III, miró el mismo periodo con MoMo, el sistema de vigilancia diaria de mortalidad. Estimó 147 muertes en exceso en tres días, aunque su intervalo cruza el cero. En el grupo de 65 a 84 años sí vio una subida clara: un 7,9 % más de lo esperado. Ninguno de los dos estudios atribuye causas una a una.
La revisión de referencia sobre apagones y salud describe el mismo dibujo en otros países. Más urgencias cardiovasculares, respiratorias y renales, y cuidados aplazados, como recetas sin recoger. Las personas mayores están entre los grupos que salen peor parados.
¿Cuántos días de pastillas tener por delante?
Siete días por delante si alguien en casa toma medicación a diario. La cifra sale del manual de Noruega: «por lo menos siete días de suministro adicional» de medicamentos y equipos médicos habituales. Importa más la rutina que el número. La receta nueva se recoge a más tardar una semana antes de que se acabe la anterior.
El motivo está en lo que pasó ese día. Los hospitales funcionaron con generadores. Centros de salud, farmacias y residencias «se vieron más afectados», según Sanidad. Finlandia avisa además de que las farmacias pueden quedarse sin existencias.
Otros manuales piden más. Alemania, al menos diez días si la medicación es habitual. Suecia, un mes para quien depende de medicación con receta o de material fungible, con la diabetes como ejemplo. Finlandia se queda en tres días.
Esta guía usa siete con medicación crónica y tres sin ella. Siete cabe en un cajón y en la rutina de la receta. Los diez días alemanes y el mes sueco son el siguiente escalón. Protección Civil, la Generalitat y Cruz Roja hablan de «medicamentos habituales» y no dan días.
¿Qué hago con la insulina y los medicamentos de nevera?
La insulina, algunas vacunas y otros medicamentos termolábiles viven entre 2 y 8 °C. La Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria publicó una hoja diez días después del apagón. Su primera regla: muchos de esos medicamentos pueden perder eficacia tras varias horas fuera de ese rango.
Algunos «admiten pequeños márgenes temporales fuera de la nevera (por ejemplo, hasta 25 °C durante 24-48 h), pero no todos». La cifra que vale es la del prospecto o la ficha técnica de cada producto. Si la nevera tiene un termómetro con memoria, se mira el pico que alcanzó. Si no se sabe qué temperatura hubo, la SEFH pide precaución y no usar el medicamento hasta confirmar su estabilidad.
Nada se tira sin consultar. Un farmacéutico o la farmacia hospitalaria pueden decir si sigue valiendo, y esos medicamentos cuestan dinero. La SEFH enlaza dos buscadores de estabilidad fuera de nevera, uno del Colegio de Farmacéuticos de Sevilla y otro del sistema sanitario británico.
Para la próxima vez, la misma hoja pide tres gestos. Acumuladores de frío en la nevera, o una nevera portátil con acumuladores. Un termómetro con memoria de máxima y mínima. Y no abrir la nevera durante el corte: si en casa hay insulina, la apertura estratégica es para ella.
Esta guía no da una cifra genérica de horas fuera de la nevera. La SEFH dice que algunos medicamentos aguantan y otros no; la cifra de cada uno está en su prospecto.
¿Y si alguien depende de oxígeno, un respirador o una máquina para dormir?
Una encuesta a 60 centros de España y Portugal midió cómo llegaron al apagón sus pacientes con oxígeno o ventilación en casa. Solo el 35 % de los centros tenía protocolo formal, identificación sistemática y registro de los pacientes en riesgo. El 44,8 % no contactó con sus pacientes durante el corte. Más de la mitad recibió visitas al hospital de pacientes con oxígeno, la mayoría sin ingreso.
Sanidad lo reconoció en mayo de 2025. Su plan ante cortes de suministros prioriza a los «pacientes electrodependientes» y la conservación de medicamentos refrigerados. El calendario fijaba la versión definitiva para junio de 2026 y la implantación hasta junio de 2027. No hemos comprobado si se ha cumplido.
Mientras tanto, ese aparato tiene una línea propia en la hoja de la nevera. Qué batería o alternativa tiene y cuánto aguanta, según el servicio que lo instaló. A quién se llama si se agota: el suministrador y el centro que lleva el tratamiento, con los teléfonos en papel. Y el 112 si la persona empeora.
El planificador no pregunta por ese aparato ni por ninguna enfermedad. Solo pregunta si hay medicación crónica, con un sí o un no, para calcular siete días o tres. Un dato de salud es tuyo y se queda en tu cocina. El plan se guarda en tu navegador y no sale de él, como cuenta la página quién escribe esto.
La persona mayor que vive sola cerca entra en el plan con nombre
El exceso de muertes del 28 de abril se concentró en mayores y llegó con la luz ya de vuelta. Por eso la madre, el suegro o la vecina de arriba que viven solos son una línea del plan familiar, con su nombre escrito. Cruz Roja lo dice con otras palabras: para quien vive solo, la red de apoyo se monta antes de la emergencia.
La línea tiene tres partes. Una llamada dos veces al día, durante el corte y los dos días siguientes; si no contesta, alguien va. Una llave de su casa, o el teléfono de un familiar que la tenga. Y el mismo repaso que en casa: días de pastillas, qué lleva nevera y qué va enchufado.
El manual de Noruega pide además un «amigo de preparación». Es alguien concreto con quien se acuerda antes quién ayuda con qué, desde recoger una receta hasta explicar un aparato. En una comunidad de vecinos ese amigo suele vivir en el mismo portal. Los duplicados de la persona mayor entran en el repaso: gafas de repuesto, audífono con pilas y andador a mano.
Lo que no se hace
No se improvisan dosis. Si las pastillas se acaban antes de tiempo, partir, saltar o cambiar una toma lo decide el médico o el farmacéutico. Esta guía no da esa respuesta porque no la tiene.
No se cambia un tratamiento por otro parecido que haya en casa. No se usa un medicamento de nevera sin saber a qué temperatura estuvo, y no se tira sin consultar. Y no se compra de más: la reserva de siete días se llena con la receta de siempre, recogida una semana antes.
Preguntas rápidas
- ¿A quién llamo si el aparato se queda sin batería?
Al servicio que lo suministra y al centro que lleva el tratamiento. Los dos teléfonos van en la hoja de la nevera antes de necesitarlos. Si la persona empeora, al 112. Al instalar el aparato, pregunta cuánto aguanta la batería y qué alternativa hay.
- ¿Tiro la insulina que pasó la noche fuera de la nevera?
No sin consultar. La SEFH pide mirar el pico del termómetro con memoria si lo hay y el prospecto del producto. Con dudas, al farmacéutico o a la farmacia hospitalaria. Hasta confirmar su estabilidad no se usa.
- ¿Cuántos días de medicación pide Protección Civil?
No da días: habla de «medicamentos habituales», igual que la Generalitat y Cruz Roja. Los días salen de otros manuales oficiales: tres en Finlandia, siete en Noruega, diez en Alemania y un mes en Suecia. Esta guía usa siete con medicación crónica.
- ¿El apagón causó esas muertes?
Los dos estudios miden muertes por encima de lo esperado, no causas una a una. El de Eurosurveillance avisa de que su sistema no atribuye causas, y su intervalo cruza el cero. El de Nature Communications no cruza el cero y atribuye el exceso al apagón.
De dónde sale cada dato
- Konstantinoudis y Riou, «Excess mortality attributable to the 2025 Iberian Peninsula blackout», Nature Communications (2026): 167 muertes en exceso en dos días, mujeres de 85 años o más
- García-García et al., «Exploring all-cause mortality surveillance during the Iberian Peninsula power outage», Eurosurveillance (2025): 147 muertes en exceso con MoMo, +7,9 % en 65-84 años
- Jiménez-Gómez et al., «Preparedness for blackouts in Iberian Peninsula patients using home respiratory therapies», ERJ Open Research (2026): 60 centros, 35 % con plan, 44,8 % sin contactar
- Casey et al., «Power outages and community health: a narrative review», Current Environmental Health Reports (2020): urgencias y cuidados aplazados tras un apagón
- Ministerio de Sanidad, 21-05-2025: plan ante cortes de suministros, pacientes electrodependientes y medicamentos refrigerados; farmacias y centros de salud más afectados
- SEFH, «Qué hacer con los medicamentos de nevera (termolábiles) tras un apagón» (PDF, mayo de 2025): 2-8 °C, hasta 25 °C durante 24-48 h «pero no todos», termómetro con memoria, no tirar sin consultar
- DSB (Noruega), folleto de autopreparación en castellano: siete días de medicación adicional y receta una semana antes (pág. 12); amigo de preparación (pág. 16)
- BBK (Alemania), guía en castellano: al menos diez días de medicación habitual (pág. 20)
- MCF (Suecia), «In case of crisis or war»: un mes de medicación con receta, con la diabetes como ejemplo (pág. 18)
- SPEK (Finlandia), 72 tuntia: al menos tres días de medicinas; las farmacias pueden quedarse sin existencias
- Cruz Roja Española, «Preparación ante desastres»: mayores que viven solos, red de apoyo antes de la emergencia; medicación y gafas