← Volver al inicio

filosofia

Cava dentro: por qué mudarse a Lisboa no arregla nada

Cita verificada

Conozco una pareja que se mudó a Mallorca.

Treinta y ocho y treinta y seis. Dos hijos pequeños. Buen sueldo en remoto. Madrid les pesaba: el ruido, el tráfico, los colegios concertados con lista de espera, la sensación de no llegar a fin de mes pese a llegar bien a fin de mes.

Pusieron la casa en venta. Encontraron un chalet con vistas al Tramuntana. Hicieron las maletas. Yo me alegré por ellos, porque parecía que por fin alguien estaba haciendo aquello que todos hablamos de hacer y nadie hace.

A los seis meses se separaron.

Atención.

Marco Aurelio escribe esto, en su cuaderno privado, hacia el año 175, probablemente desde una tienda militar en el Danubio. No estaba publicando un libro. No estaba dando una charla. Estaba intentando no perder la cabeza siendo emperador romano y teniendo bárbaros a doscientos metros.

Ἔνδον σκάπτε, ἔνδον ἡ πηγὴ τοῦ ἀγαθοῦ καὶ ἀεὶ ἀναβλύειν δυναμένη, ἐὰν ἀεὶ σκάπτῃς. — Marco Aurelio, Meditaciones, VII §59

En castellano, traducido por mí sin floritura: cava dentro; dentro está la fuente del bien, y siempre puede manar si siempre cavas. Bach Pellicer, en Gredos, lo deja más largo y más fiel: cava en tu interior; dentro se halla la fuente del bien, y es una fuente capaz de brotar continuamente, si no dejas de excavar. Las dos dicen lo mismo. Cualquier “cava dentro de ti” suelto que circule en Instagram sin esta frase entera detrás, es humo.

La leo con la pareja de Mallorca en la cabeza. La leo con el conocido que firmó un visado de nómada digital en Lisboa. Y la leo con la versión que el propio Marco Aurelio escribe en IV §3: los hombres buscan retiros, casas en el campo, costas, montañas. Pero todo esto es propio del más vulgar.

Lo que te está diciendo, sin floritura, es esto: hay una columna de cosas que dependen de ti y una columna de cosas que no. Mudarse de ciudad no cambia ninguna cosa de la primera columna. Solo cambia el escenario en el que las cosas de la primera columna se siguen estropeando.

Si llegas a Mallorca con tu cabeza, tu pareja, tu trabajo y tus cinco horas semanales con tus hijos, a los seis meses tienes exactamente eso pero con vistas al mar. La dopamina del paisaje, según mi conocido nómada, dura tres semanas y media. Después, el cuerpo se acostumbra y vuelve la línea de base.

Cavar dentro no es introspección de instagram. Marco Aurelio no quiere que pongas una postura de loto y respires. Está usando una imagen agrícola romana: cavar un pozo. Trabajo lento, repetitivo, con las manos sucias, que solo da agua si insistes muchos metros. Lo opuesto a mudarse a.

La pregunta operativa, traducida al avatar de hoy: ¿qué problema concreto crees que vas a resolver mudándote? Si la respuesta es el ruido, mudate. Si la respuesta es mi insatisfacción, no la lleves de viaje. Va a ir contigo en la maleta y va a salir en el primer atasco de Palma.

La cultura del geographic arbitrage es lo opuesto del estoicismo. Te promete que mover lo de fuera arregla lo de dentro. Y luego escribe newsletters desde Lisboa contando lo bien que se está, hasta que se mudan a Bali, y luego a Lisboa otra vez. Marco Aurelio lo vio venir dos mil años antes: propio del más vulgar.

Tu interior no es geográfico. Mudarte solo cambia el paisaje del problema.

P.D. La cita griega original es de la edición Farquharson en Wikisource (libro VII §59), accesible y verificable. Si vas a comprar una sola edición en castellano, la traducción de Ramón Bach en Gredos es de las que respetan el griego sin volverlo sopa motivacional. No es lo que circula como “Marco Aurelio dijo” en Instagram. Es lo que escribió, libro por libro.

Sigue por aquí